Aeropuertos: infraestructura para operar en modo degradado
Infraestructura de TI · 4 min
Sector de actividad: Aviación
Artículos de Luís Carvalho
Cuando la plataforma de check-in compartida falla, la terminal depende de lo que se haya preparado antes. Descubra cómo mapear dependencias, dimensionar la capacidad local y ensayar la transición.

TL;DR
- Muchos aeropuertos utilizan plataformas compartidas de procesamiento de pasajeros, lo que crea dependencias de proveedores tecnológicos.
- El incidente de septiembre de 2025 en la plataforma MUSE de Collins Aerospace provocó perturbaciones en el check-in, retrasos y cancelaciones en varios aeropuertos europeos.
- El modo degradado exige procedimientos definidos, identificación de dependencias y alternativas operativas validadas previamente.
- La capacidad local de reserva debe ser proporcional al riesgo y depender de sistemas, datos, accesos y recursos efectivamente disponibles.
- Los ensayos conjuntos entre aeropuertos, aerolíneas, prestadores de asistencia en tierra y proveedores ayudan a validar los planes de contingencia.
Un incidente en un proveedor paralizó el check-in en varios aeropuertos
En la aviación, muchos aeropuertos procesan pasajeros en plataformas de uso común. El mismo mostrador, quiosco o puerta de embarque puede servir a varias aerolíneas mediante software suministrado por terceros. En la noche del 19 de septiembre de 2025, un ataque de ransomware que afectó a la plataforma MUSE, de Collins Aerospace, perturbó las operaciones de check-in electrónico, procesamiento de equipaje y embarque en aeropuertos como Heathrow, Bruselas y Berlín. Los equipos recurrieron a procedimientos manuales, mientras los pasajeros se enfrentaban a colas, retrasos y cancelaciones. El incidente afectó a sistemas de procesamiento de pasajeros, sin indicios de que los sistemas de control de tráfico aéreo se hubieran visto comprometidos. Para quien gestiona TI en un aeropuerto, en una empresa de asistencia en tierra o en una aerolínea, la pregunta central es esta: ¿qué capacidad operativa puede mantenerse cuando una plataforma compartida deja de estar disponible?
La dependencia se concentra en una capa invisible para el pasajero
El modelo de uso común tiene ventajas claras: reduce la duplicación de equipos, permite compartir mostradores entre aerolíneas y simplifica la gestión de la terminal. A cambio, concentra en una plataforma compartida funciones que, de otro modo, podrían depender de sistemas distintos. Cuando esa plataforma falla, el impacto puede alcanzar simultáneamente a varios operadores, puestos de trabajo, impresoras de tarjetas de embarque y equipos asociados al procesamiento de pasajeros. Conviene distinguir el alcance del incidente: la indisponibilidad de una plataforma de check-in no significa necesariamente que los sistemas de seguridad aeroportuaria o de control de tráfico aéreo estén afectados. Aun así, la interrupción de una función administrativa esencial puede provocar colas, retrasos y cancelaciones. Es un ejemplo del riesgo tratado en el artículo sobre resiliencia en SaaS y dependencias de proveedores.
El modo degradado debe diseñarse, no improvisarse
Operar en modo degradado significa mantener determinadas actividades con capacidad reducida, mediante procedimientos previamente definidos y validados. Desde el punto de vista de la infraestructura, es necesario identificar los componentes que siguen disponibles cuando falla la plataforma central y las dependencias que pueden impedir el uso de soluciones alternativas. ¿Qué sistemas pueden funcionar de forma autónoma? ¿Qué datos y autorizaciones siguen siendo accesibles? ¿Qué procedimientos manuales están permitidos y cómo se articulan con las aerolíneas? Un inventario que registre las dependencias entre aplicaciones, red y equipos ayuda a responder a estas preguntas antes del incidente. La segmentación de red puede contribuir a limitar la propagación de determinados incidentes de seguridad, pero no sustituye la existencia de alternativas operativas. La continuidad depende también de la disponibilidad de los sistemas, los datos, los accesos y los procedimientos necesarios para la prestación del servicio.
La capacidad local debe ser proporcional al riesgo
La capacidad que debe mantenerse localmente ha de evaluarse caso por caso. En determinadas terminales, puede tener sentido reservar puestos de trabajo, conectividad independiente y equipos preparados para procedimientos alternativos, siempre que sean compatibles con los sistemas y procesos de las aerolíneas. En otras, la solución puede pasar por mecanismos de contingencia acordados con los operadores, incluidos procedimientos manuales o aplicaciones alternativas. La elección entre infraestructura local y en el edge o servicios remotos depende de la criticidad de las funciones, la conectividad, los requisitos de seguridad y la capacidad de integración. Es igualmente importante garantizar que los recursos de reserva reciben actualizaciones, se monitorizan y disponen de los datos y mecanismos de autenticación necesarios. Una infraestructura de contingencia que no se haya probado puede resultar inutilizable precisamente cuando se necesita.
Los ensayos conjuntos revelan lo que los planes ocultan
Un plan de contingencia solo demuestra su eficacia cuando se prueba con las entidades responsables de ejecutarlo. Los ejercicios periódicos deben simular la indisponibilidad de plataformas compartidas e involucrar, según las funciones afectadas, al operador aeroportuario, las aerolíneas, los prestadores de asistencia en tierra y los proveedores tecnológicos. Permiten evaluar el tiempo necesario para activar procedimientos alternativos, identificar equipos o accesos que faltan y verificar si la información llega a los equipos adecuados. Los resultados deben alimentar runbooks con pasos claros y responsables identificados, así como la revisión de los acuerdos contractuales y de los mecanismos de comunicación. En el marco regulatorio, la Directiva NIS2 y los requisitos europeos de seguridad de la información para la aviación, conocidos como Part-IS, pueden ser relevantes, según la entidad, las actividades desarrolladas y el régimen aplicable. La identificación de las obligaciones concretas debe hacerse caso por caso.
La resiliencia depende de decisiones tomadas antes del fallo
Las plataformas compartidas seguirán ofreciendo ventajas operativas en aeropuertos utilizados por varias aerolíneas. Sin embargo, la eficiencia de la centralización debe ir acompañada de una evaluación de las dependencias y de las consecuencias de la indisponibilidad de los servicios. La cuestión no es garantizar que todas las operaciones continúen con normalidad ante cualquier fallo, sino determinar de antemano cuáles pueden mantenerse, durante cuánto tiempo, con qué capacidad y mediante qué procedimientos. La respuesta depende del tamaño de la terminal, de los sistemas utilizados, de los acuerdos entre aeropuertos, aerolíneas y prestadores de asistencia en tierra, y de las responsabilidades de cada entidad. Mapear dependencias, preparar alternativas proporcionales al riesgo y ensayar la transición con las partes implicadas puede reducir el impacto operativo y mejorar la capacidad de respuesta.
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